Bandoleros en Mallorca
Publicado el / por Productes de Mallorca / en Historia

Bandoleros en Mallorca

Cuando pensamos en bandoleros solemos imaginarnos las montañas de Andalucía o más concretamente, de Sierra Morena. Sin embargo, Mallorca también vivió durante siglos una época marcada por cuadrillas armadas, asaltos en los caminos y enfrentamientos entre poderosas familias.

Hoy os hablaremos de los bandoleros en Mallorca y las circunstancias que los acompañaron.

 

¿Quiénes fueron los bandoleros de Mallorca?

Mallorca vivíó durante varios siglos unos tiempos muy turbulentos e inestables. Muchos hombres no tenían trabajo, ni tierras que cultivar, así que no vieron otra opción más que “echarse al monte” para poder comer y sobrevivir. Claramente fueron una consecuencia de la grave crisis económica y social que hubo en Mallorca.

Epoca y población

Los siglos XVI y XVII no fueron fáciles en Mallorca, pues hubo muchas revueltas populares y un caos generalizado. La población en la isla no era mucha, sobre todo si lo comparamos con la actualidad: En 1503 podía haber entre 35/55.000 personas y en 1591 entre 110/115.000 personas, pero eso representaba la densidad de población más alta de toda España (26 Hb/Km2) y los recursos no sobraban.

Las malas circunstancias económicas

La mayoría de la población, entre el 70 y el 80 %, vivía en los pueblos y estaban sometidos a muchos impuestos, mientras que las clases dominantes tenían grandes privilegios. Además de esto se dependía mucho de cómo fueran las cosechas, y en varios años habían sido muy malas, lo que provocaba hambre y penurias. Por si todo esto fuera poco, también se declararon varias epidemias, momento en el que fácilmente morían miles de personas, lo que agravaba aún más la situación. Con todo este caldo de cultivo surgieron las revueltas, el movimiento de las “Germanías”.

1521, estalla la Germanía

La Germania fue una revuelta masiva, una lucha de las clases populares contra las clases dominantes. Lo que pretendía era una reforma de la economía pública, aboliendo determinados impuestos. En Mallorca empezó de manera moderada pero se volvió violenta con asaltos al Castillo de Bellver y sitiando ciudades como Alcudia, donde se refugiaron algunas autoridades. Las tropas del rey, que vinieron en naves desde la Península, tuvieron que intervenir, con una fuerte represión y cientos de ejecuciones. Finalmente el movimiento quedó aniquilado y la economía de Mallorca, muy afectada.

El bandolerismo

Los años siguientes, muchos, no fueron de tranquilidad y de hecho el bandidaje proliferó, como continuación de la Germania. El hambre y la necesidad apretaban, pues muchas veces las cosechas eran malas e insuficientes. Pero lo que abundaba eran los hombres sin trabajo ni dinero y dispuestos a cualquier cosa. Una de las pocas salidas era dedicarse al bandolerismo y en ese entorno se cometieron todo tipo de delitos: robos en fincas, asaltos en caminos, asesinatos y cualquier otra fechoría imaginable.

Carretet mallorquín. Ilustración aparecida en Die Balearen, por Archiduque Luís Salvador

 

Los bandoleros

Se agrupaban en cuadrillas, su vida era itinerante, durmiendo en la montaña y al aire libre o a veces escondidos en cobertizos de fincas. Obviamente no era una vida cómoda y sí llena de miseria, privaciones y peligros porque la ley los perseguía. En muchas ocasiones, estos delitos se pagaban con la vida, pues según lo cometido se les condenaba a la horca. Lo más macabro venía después, ya que para escarmiento público, a los ahorcados se les descuartizaba y se exhibía cabeza y miembros a la vista de todos.

¿Sabías que en Palma hay una torre en el palacio de la Almudaina que se llama la “Torre dels Caps”?  Ahí se colgaron y exhibieron las cabezas de los ahorcados durante mucho tiempo.

La cuadrilla de Selva

Hubo muchas bandas de maleantes y alguna de ellas se hizo muy conocida. Así pasó con la “Cuadrilla de Selva”, con 14 miembros y amparada incluso por capellanes, caballeros y terratenientes, que les dieron armas y sustento a cambio de favorecer sus propios intereses.

El ultimo bandolero

Sin embargo, toda época llega a su fin y el 15 de enero de 1729 se ejecutó en Palma al que se considera el último líder de una cuadrilla de bandoleros, Mateu Reus, alias Rotget.

Habían pasado más de 200 años de revueltas e inestabilidad en Mallorca y finalmente la ley logró imponerse al caos.  

Reflexión final

Hoy en día, en una Mallorca turística y próspera, cuesta imaginar que antiguamente viajar entre pueblos pudiera resultar peligroso. Sin embargo, en los siglos XVI y XVII los caminos del interior no eran el único peligro. Mientras los bandoleros, acuciados por la miseria, sembraban el miedo en tierra firme, las costas mallorquinas también sufrían constantes ataques de corsarios y piratas procedentes del norte de África.

La foto de portada muestra un ex-voto con la representación de un crimen. Las acciones de los bandoleros en Mallorca quitaron el sueño a toda población con una sensación de inseguridad que se sumaba a los ataques del otro lado del mar. Se utilizaron torres de defensa en la isla para vigilar estos ataques. Sigue el enlace para leerlo: Ataques piratas en Mallorca y las torres de defensa

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