Cuando Mallorca fabricaba motocicletas
Publicado el / por Productes de Mallorca / en Anécdotas

Cuando Mallorca fabricaba motocicletas

Cuando pensamos en la industria de Mallorca solemos asociarla a la bisutería, el calzado o las manufacturas de piel. Sin embargo, en los años ’50 y ‘60 también existieron en la isla pequeños fabricantes de motocicletas que se hicieron un pequeño hueco en un mercado muy dinámico. Marcas como Colomet, Coronat o BMS son hoy poco conocidas, pero forman parte de una historia fascinante de ingenio y emprendimiento en la Mallorca de entonces.

El desarrollo en España en la época de los ’50 y ‘60

Después de la guerra civil española (1936-39) y de la II guerra mundial (1939-1945), España se quedó muy tocada y sin países aliados. El gobierno pretendía una autarquía económica que nos dejó atrasados y con dificultades para conseguir ciertas materias primas o maquinaria especializada. Poco a poco, ya en los años ´50, el país empezó a levantar la cabeza y obreros y empleados necesitaban mejorar su movilidad, ya fuera para ir a trabajar o simplemente, para disfrutar de sus ratos de ocio.

Pero esta movilidad tenía que ser asequible, y nada mejor que una motocicleta para eso. Fueron surgiendo entonces, en toda España, decenas de marcas y fabricantes de motos, de diseño propio o copiado, mejores o peores en calidad. Pero, al fin y al cabo, todas solventaban el poder moverse de manera económica. Muchos emprendedores vieron una posibilidad de negocio en fabricar motos y se lanzaron a esta aventura.

Mallorca y el auge de las motocicletas

En estos años, el turismo en la isla era todavía muy poco, y se vivía de la agricultura y de algunos sectores industriales. Pero la fiebre de fabricar motocicletas también llegó aquí, y aunque no había una tradición previa, también surgieron diversas iniciativas, algunas de ellas realmente muy brillantes.

Moto Colomet

Colomet: la moto mallorquina más conocida

En España surgieron muchas marcas, pero la que se hizo más conocida de Mallorca fue la Colomet, que fue la que logró fabricar más motos.

En los años ‘40 Jaime Colomet estuvo en los Estados Unidos trabajando en la casa Chevrolet y compaginando con estudios de ingeniería. Después de estar unos años allí, volvió a Mallorca con buenos conocimientos técnicos, con ahorros y sobre todo, con un gran espíritu emprendedor.  

Jaime Colomet puso junto a su hermano Antonio un taller en la calle Honderos de Palma, y allí fabricaron diferentes cosas: motores marinos, gasógenos y también motos. Empezaron con un pequeño modelo de 49 cc y que en realidad venía a ser una bicicleta con un motor acoplado.

Más tarde, en 1951, ya empezaron a hacer un modelo más grande, de 125 cc y después uno de 150 cc.  Parece que las primeras unidades estaban inspiradas o empleaban piezas de las BSA Bantam inglesas y que poco a poco cada vez tuvieron mayor construcción propia. No hay cifras exactas, pero se dice que en total se llegaron a construir entre 200 y 500 motos.

Otras motos fabricadas en Mallorca

Aunque la marca mallorquina que se hizo más popular fue la Colomet, con gran diferencia la más avanzada tecnológicamente fue la Coronat. Esta última máquina fue tan innovadora, que merece un artículo aparte.  Y además de estas, también hubo otras marcas, como las Bordoy, BMS, Bibiloni y Joyca.

¿Por qué desaparecieron las motos mallorquinas?

Aunque hubiera empresarios con gran iniciativa y empuje, Mallorca no dejaba de ser una isla y bastante lejana de la industria auxiliar que producía los elementos necesarios (neumáticos, frenos, carburadores y muchos otros) para completar las motocicletas.

Cataluña, País Vasco y otras regiones en la península tenían todo esto muy a mano, y además sin costes adicionales por el transporte insular. Una vez completadas las motos, el mercado local en Mallorca era limitado y si se tenían que vender al resto de España, volvían a tener un coste extra por transporte marítimo. Todos estos factores hicieron imposible lograr unas economías de escala adecuadas para lograr una buena rentabilidad. Había además mucha competencia y la pujanza de otras marcas, especialmente las catalanas, como Derbi, Montesa o Bultaco, que finalmente arrinconaron a las motos mallorquinas.

  

Conclusión

Las motos mallorquinas fueron el resultado del talento, la iniciativa y la capacidad de innovación de una generación de emprendedores que intentó desarrollar proyectos industriales en una isla con recursos limitados. Aunque la mayoría de estas marcas desaparecieron hace décadas, su historia sigue siendo un ejemplo del espíritu creativo que ha existido siempre en Mallorca.

Si te interesan las historias de inventores y pioneros mallorquines, te recomendamos descubrir este artículo: El precursor del helicóptero

Tags: